Si de todas las armas que te ofreciese la vida tú simplemente empuñaras
tu mejor sonrisa habría gente que te tacharía de desequilibrado o peor
aún de utópico. Y yo me pregunto ¿Acaso se ha forjado algún artilugio
que ofrezca mejores resultados?
No digo que este sea el mejor modo pero al menos es el mío. Estas
son las baldosas que he elegido para construir mi camino y aprender a
andar sobre el. Es posible que me tropiece pero mi rodilas acabarán
siendo rasgadas por mis propios errores, aquellos que yo elegí asique
¿Por qué no seguir adelante? Abre los ojos y aprende a mirar, hoy puede
ser un gran día. La incertidumbre por saber si sonreiremos es suficiente
aliciente para apartar las sábanas y despojarte del pijama sin usar las
manos. No confundas esta sensación con puro conformismo, no,
conformista es el personaje al que la vida moldea a su antojo. Y el
camino del que yo te hablo es aquel en el que las personas cambian el
mundo a través de una sonrisa y la única traba que existe es el
resplandor que irradian sus ojos sedientos por vivir.
La única verdad es que en un segundo puede caber un mundo y o lo vives a quemarropa o lo pierdes para siempre.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Recuperando el optimismo
Encontré mis alas entre líneas y ahora necesito recuperarlas. Si tú también sueñas despierta con un mundo mejor, con una sonrisa que lo cambie todo y unas bonitas palabras en las que plasmar tus sentimientos este es tu blog. Si, de naturaleza, eres optimista. Bienvenido.
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